Progre perroflauta. Aparentan ser sucios y descuidados, pero en realidad se pasan horas delante del espejo intentando lograr ese peinado tan out of bed y esa falsa barba de tres días. Están convencidos de que sus pañuelos palestinos y sus pantalones de cuadros tipo pijama siguen estando de moda. Su ídolo es Bob Marley y el ejemplo más claro lo tenemos en Guillermo Toledo. Buaj.

Piji-progre. El progre por excelencia. Tienen chalets en la Moraleja, veranean en Menorca y no han cogido un metro en su vida. Su problema es que se quieren y se odian al mismo tiempo. Como necesitan mucho afecto del público, dedican uno o dos días al año a aparentar que defienden los derechos de la clase trabajadora. Los más proactivos conducen un programa de radio o televisión y se dedican a colar mensajes nada subliminales en sus películas y canciones, a las que encima osan llamar “cultura”. Los demás, permanecen ocultos en sus mansiones hasta que intuyen un proceso electoral a la vista. Pedro Almodóvar, Alejandro Sanz o Ana Belén son claros ejemplos de piji-progres.

Progre antiamericano. Su ídolo es el Che Guevara. Todo lo que huela a yanki les da urticaria y de hecho no consumen ningún producto que provenga de los Estados Unidos. Con dos excepciones, los libros de Noam Chomsky y las películas de Michael Moore. Su filosofía de vida es simple: Norteamérica tiene la culpa de todo lo que pasa en el mundo, desde el cambio climático hasta la muerte de Manolete. Por extensión, odian a Israel.

Ex progre. Personas que en algún momento de su vida han militado en la izquierda y que, tras sufrir uno o varios hechos traumáticos provocados directamente por el socialismo, se han dado cuenta de que sus convicciones se cimentaban en la nada. Por lo general, hay que haber vivido alguno de los gobiernos de Felipe González para ser ex progre, por lo que normalmente no suelen tener menos de 40 años. Seguramente dentro de un par de años veamos aparecer nuevas hornadas de antiguos progres.

Progre-ista, que no progresista. Aquí entran las feministas, los ecologistas, los laicistas, los nacionalistas y cualquier cosa que acabe en ista. Se pasan la mitad del día pegados a una pancarta y la otra mitad intentando chupar del erario público. Su palabra favorita es “subvención”. Pilar Bardem es la matriarca.
Pepero acomplejado. Se equivocaron al escoger el bando, pero ahora es demasiado tarde para cambiar de chaqueta. Viven de su cargo público y se pasan la vida intentando reconciliarse con sus adversarios políticos. Alberto Ruíz Gallardón es el paradigma de esta subespecie.

Progre intelectual. Utilizan palabras súper extrañas y se pasan el día quejándose por todo. Hay quien cree que son la versión progre del Grinch de la Navidad. Sus gafas de pasta, sus extraños atuendos y su afición por autores con nombres imposibles de deletrear son otras de sus características más destacables. Si no fuera porque son tan cansinos, hasta tendrían su gracia.

Falso progre. Son progres porque algo tienen que ser, y porque si no, no serían nada. Son bastante fáciles de identificar: no han dado un palo al agua en su vida, militan en la Pesoe desde los 13 años y han ido pasando de un cargo a otro a base de decir la más gorda, aunque la mayoría de las veces no saben ni de lo que hablan. En su diccionario encontramos palabras como “cónyugue”, “miembra” o “perceción”. Leire Pajín, José Blanco y Bibiana Aído son los ejemplos más paradigmáticos.

Progre parásito. ¿Alguna vez has oído la expresión “nacer con un pan debajo del brazo”? Pues estos son todo lo contrario. Viven de lo mismo que intentan destruir, el capitalismo. Eternos enchufados y acaparadores de subvenciones, la única diferencia con los falsos progres es que estos sí se lo creen.

All over progre. Engloban a todos los demás. En realidad, todos los progres son un poco all over.

Pereza total.
G R A N D E !!!!
ResponderSuprimirJO-DER ALON...
ResponderSuprimirYa lo que te faltaba xD
¿A mí en qué grupo me metes? jaja
Charli
PD:He de reconocer que me ha hecho gracia :D
Progre es aquella persona que se siente profundamente en deuda con el mundo, y pretende saldar esa deuda con TU dinero.
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