El diario Público -si es que a eso se le puede llamar diario- abre hoy a todo trapo su versión online con una "exclusiva" sobre el sueldo de Mariano Rajoy. En torno a los 200.000 euros anuales, dicen que gana. Para elaborar sus cálculos, el panfleto de Roures ha sumado el sueldo de Rajoy como diputado a una respuesta que dio el líder de la oposición el pasado octubre en una entrevista a El País. Arduo trabajo.

Como buena aprendiz de Lenin, la redactora de la noticia intenta darle un halo de investigación a lo Watergate recurriendo a todo tipo de coletillas y frases pedantes, rellenando con texto superfluo una "información" que cabría en un tweet y admitiendo incluso que ha tenido que recurrir a "expertos en recursos humanos" para lo que en realidad no es más que una simple suma.
Pero todo esto no tiene demasiada importancia. Así se las gasta Público, un panfleto cuyo libro de estilo serviría de inspiración al mismísimo Goebbels (solo hay que ver las fotos que utilizan para acompañar cualquier información relacionada con el PP). Lo chocante del asunto es que un medio de incomunicación surgido de los encuentros ociosos de sus propietarios con el inquilino de La Moncloa se dedique a despotricar de los sueldos que ganan otros. Porque una cosa es que yo, como ciudadano de a pie que no llega a fin de mes y que tiene que dar gracias por tener un trabajo, me indigne con los sueldos de los políticos, y otra que lo haga gente que, autoproclamándose defensora de los más desfavorecidos, gana unas cantidades que el 99% de los españoles no verá ni en pintura a lo largo de toda su vida.
Y no me refiero solo a los propietarios, quienes por si fuera poco almacenan sus fortunas en paraísos fiscales. Sino a los directivos y columnistas, que además del sueldo que cobran por intoxicar a la población a través de Público, ganan enormes sumas de dinero yendo de plató en plató y de estudio de radio en estudio de radio esparciendo sus consignas y haciendo gala de su doble moral. Y eso por no hablar de socialistas de toda la vida como José Bono, Felipe González o Alfonso Guerra, o progres de quita y pon como Leire Pajín. De los sueldos de estos, qué curioso, ni una palabra.
Eso porque no estás en Madrid y no viste ayer a Escolar y a simplemente Enric en el debate de cuatro. Eso te da para escribir otra entrada.
ResponderSuprimirpd: Un descubrimiento tu blog. Bs julia.
No me hace falta ver Cuatro, aquí me llega TVE y el partidismo es escandaloso. De hecho creo que el canal del PSOE en Youtube es más neutral que la tele "pública". Pero es que encima tienen la cara de hacer una campaña de autobombo alardeando de imparcialidad!!! En Europa no se lo creen.
ResponderSuprimirPor cierto, gracias por seguir el blog!!