lunes, 28 de marzo de 2011

Prensa adiestrada

Andaban calladitos ayer. No sabían cómo justificar que el gobierno de un país democrático hubiera boicoteado una operación judicial contra ETA avisando a los terroristas de que la policía estaba a punto de detener al aparato de extorsión de la banda.

Con lo felices que estaban ellos viendo caer tomahawks aliados frente al palacio de Gadafi. Pero llegó la portada del El Mundo y les aguó la fiesta. Porque defender una guerra después de la que le liaron a Aznar, vale. Pero justificar que el gobierno al que han estado apoyando colabore de forma activa con una organización terrorista... Eso ya es harina de otro costal.

Así que, en principio, decidieron tirar por la calle de en medio, hacer mutis por el foro y si te he visto no me acuerdo. Y por eso, durante todo el día de ayer, no se les oyó una palabra con respecto a ETA, Rubalcaba o el chivatazo del bar Faisán. Esperaban que el asunto se diluyera.


Pero una cuestión así no se diluye en dos días. Esto no es la Ley Sinde. En un Estado de Derecho, que un gobierno colabore con banda armada es un escándalo de proporciones bíblicas, comparable solo al hecho de montar una organización terrorista desde el propio Estado.

¿Qué hicieron entonces? Maniobra de contención de daños. Por la noche el Gobierno, viéndose acorralado, le pasó a El País su propia información de lo que estaba publicando El Mundo. Y así, Luis R. Aizpeolea, periodista de cámara de La Moncloa, elaboró un benévolo reportaje al respecto edulcorando datos y mezclando opinión con información. Tras leerlo, la conclusión sobre lo que había ocurrido en el falso proceso de paz con ETA era prácticamente la contraria de la que nos estaba ofreciendo El Mundo desde esa misma mañana: que el Gobierno no cedió y que por eso se acabó la tregua. El foco de atención ya no era el Faisán.

Hoy, el resto de analistas gubernamentales (me niego a llamar a eso periodistas) ya tienen su consigna y ya pueden hablar tranquilamente del tema. Y el tema para ellos es que el Gobierno no cedió y que el PP vuelve a usar a ETA para arañar votos. Como si le hiciera falta.

Lamentablemente, y del mismo modo que González no cayó por los GAL, el Gobierno de Zapatero no caerá por esto. Ni siquiera habrá dimisiones. El Gobierno caerá por su nefasta gestión de la crisis, lo que vuelve a significar que el Estado de Derecho en este país es de broma.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada