Resulta verdaderamente chocante y contradictorio que, después de la que montaron a cuenta de la guerra de Irak, algunas de las cabezas más visibles de la izquierda mediática se muestren ahora a favor de una intervención armada de fuerzas internacionales en Libia.
Lo observé ayer por la noche en el programa de debate Al Rojo Vivo, en La Sexta 2. Casi al final, el presentador preguntó a los invitados si apoyarían una eventual intervención militar contra el régimen de Gadafi. Soprendentemente, solo uno de los cuatro invitados de izquierdas, Antonio Miguel Carmona, se definió en contra. Los otro tres, entre los que estaban Ignacio Escolar, Antón Losada y una periodista a la que no fui capaz de identificar, se mostraron favorables a tal posibilidad. Por el contrario, los dos contertulios de derechas expresaron su oposición frontal a cualquier tipo de actuación bélica contra Libia.

Me chocó especialmente el argumento dado por la periodista. Vino a decir que apoyaba una acción armada porque a ella le habría gustado que, durante la guerra civil española, el mundo hubiera reaccionado militarmente a favor del frente republicano. Por su parte, Ignacio Escolar señaló que había que defender a los rebeldes porque estos luchaban con machetes mientras que las fuerzas represoras de Gadafi lo hacían con metralletas. Antón Losada recurrió también a la guerra civil española.
Digo que me resulta muy chocante esta posición porque los mismos argumentos podrían haberse aplicado de forma idéntica en el caso de la guerra de Irak. También allí se vivía una crisis humanitaria antes de la intervención de tropas estadounidenses y británicas, con la diferencia de que la represión de Sadam contra su propio pueblo era si cabe mucho más sanguinaria y brutal que la de Gadafi, y con el añadido de que el dictador iraquí había sido promotor de dos guerras en las que murieron millones de personas.
Si el argumento es la represión y las crisis humanitarias, no sé a que esperan estos tres periodistas para exigir al mundo que envíe tropas a Corea del Norte (la peor tiranía con diferencia de todo el globo), Irán, China, Cuba y cualquier dictadura que reprima violentamente a su pueblo. Si no lo hacen, darán pie a que muchos puedan pensar que su oposición a la guerra de Irak obedeció más a su alergia ideológica hacia Bush y Aznar que a una reflexión basada en motivos humanitarios y de legalidad internacional.
Solo un pequeño detalle: En el momento en que se atacó a Sadam, ese dictador no estaba masacrando a la población civil. Lo había hecho con los kurdos y los shiies pero hacia ya unos años y entonces nadie intervino. Esa situación de genocidio, pues así hay que definir el ataque y asesinato de unas fuerzas militares estatales contra una parte de su población, es lo que ocurría tras la guerra civil española, ocurría en la ex-Yugoslavia y está ocurriendo ahora en Libia. Hay diferencias.
ResponderSuprimirPero creo que este comentario no servirá para convencerte de que la guerra de Irak fue ilegal, inmoral y se basó en demostradas mentiras de Bush y Aznar...."mirenme a los ojos...hay armas de destrucción masiva"
Todas las guerras son innecesarias. ¿Por qué hay guerras? Básicamente es el petroleo, y no os engañéis ni intentéis manipular con genocidios, que media África esta igual y nadie hace nada.
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