martes, 5 de abril de 2011

Doble rasero

Imaginemos que un grupo de energúmenas irrumpe en una capilla, se desnuda de cintura para arriba y empieza a corear consignas contra la Iglesia. Imaginemos que, tras este incidente, organizaciones católicas salen a la calle durante días y aprovechan las protestas para matar a algunos ateos. Imaginemos que, después de todo esto, el presidente Obama lanza un mensaje desde la Casa Blanca condenando la actitud de las energúmenas que entraron en la capilla. Y ya por último, imaginemos que, ante estos hechos, El País editorializa culpando a las profanadoras de todo lo ocurrido anteriormente.

De locos, ¿no? Pues al parecer, no. La profanación del templo sagrado existió. Pero la respuesta de los católicos no fue una ola de violencia contra los ateos, sino una multitudinaria y pacífica misa de desagravio.


Y también es verdad que en los últimos días se ha desatado una espiral de odio religioso contra los "infieles", pero ha sido en Afganistán y a raíz de la quema de un Corán por parte de un pastor fanático estadounidense.


Ahora imaginemos que esta imagen que viene a continuación tiene lugar en una mezquita.

4 comentarios:

  1. A pesar de estar deacuerdo contigo, y opinar que la reacción ha sido desmedida, creo que la comparación no es acertada.
    Desgraciadamente vemos como funciona el mundo islámico, paises no solo regidos por su religión, sino también por la "política" o dictadura de turno.
    Que pase algo así en Afganistán es algo a lo que estamos acostumbrados, que pase en Europa no.

    No se si me he explicado correctamente. Gran blog, por cierto.

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  2. Muchas gracias por tu comentario. Tengo en cuenta lo que dices, pero creo que el fanatismo no se puede justificar de ninguna manera, y menos aún escondiendo la cabeza debajo de la tierra.

    Lo que haga un descerebrado en Estados Unidos no puede valer de excusa para que una turba de fanáticos empiece a matar a gente, y mucho menos para que el mismísimo presidente de los EEUU se dedique a afear la conducta de ese descerebrado, dándole más importancia de la que tiene y ofreciendo argumentos a los violentos.

    Para mí es tan fanático el pastor que quemó un Corán como el grupito que asaltó la capilla de la Complutense, solo que estos últimos además son unos cobardes porque saben que la respuesta de los católicos va a ser poner la otra mejilla, mientras que la respuesta de los musulmanes si hicieran algo parecido en una mezquita ya sabemos todos cuál sería.

    De todos modos, lo que me molesta es que mientras que aquí algunos sectores alientan y justifican los ataques al catolicismo, allí ponen el grito en el cielo cuando alguien dibuja una caricatura de Mahoma o quema un Corán. Entonces empiezan a hablar de respeto a las creencias y demás cosas que no practican en su propia casa.

    Me alegro de que te guste el blog ;)

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  3. Totalmente, de acuerdo. Esto se podría resumir en varias palabras: hipocresía, sectarismo, demagogia... INCOHERENCIA. La superioridad moral de la izquierda es tal, que ven con total legitimidad boicotear, desacreditar y condenar de forma práctica, social y moral las libertades que tanto se supone que defienden: la de expresión y la religiosa (que parece que permanece para los musulmanes sí y para los católicos no), siempre que no estén de acuerdo con su 'doctrina'. Resultado: estamos ante la dictadura de la izquierda. Se han convertido en aquello que aborrecen.

    PD: me gustaría ver a esas modernas haciendo lo mismo en una mezquita.

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  4. ¿Esto es una apología del catolicismo como religión del amor (Registered Trademark?
    ¿O alienta a que la población se manifieste realizando actos considerados sacrílegos por el Islam?
    Duda mucho que lo segundo.

    Hasta que no te plantees escribir sobre algo lo único que haces es escribir sobre nada. No dices absolutamente nada y malgastas las oportunidades de demostrar tu talento.

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