martes 3 de enero de 2012

¿Eco-fascistas o eco-tontos?

La primera vez que lo vi pensé que era una broma macabra. Parecía una campaña de la derecha para denigrar a los movimientos ecologistas, haciéndolos pasar por fascistas que te hacen explotar (literalmente) si no obedeces sus consignas sobre cómo prevenir el calentamiento global.

Sin embargo, es todo lo contrario. Se trata de un anuncio de la plataforma 10:10 Global para intentar concienciar al mundo de los peligros del cambio climático.

En el spot en cuestión podemos ver a la típica maestra de escuela aleccionando a sus alumnos para que cuiden el medio ambiente. Les habla del proyecto 10:10 y les dice que estaría encantada si ellos y sus familias pusieran su pequeño granito de arena para reducir las emisiones de CO2. Salen algunos ejemplos: ir en bici al colegio, coger un tren en vez de un avión para irse de vacaciones... Luego les pregunta si estarían dispuestos a colaborar. Casi todos los niños levantan diligentemente la mano.

En este punto del anuncio vemos que la propaganda es demasiado explícita y que va a fracasar, que esa profesora tan amable y esos niños tan irrealmente concienciados no se los cree nadie. Sin embargo, de repente aparecen dos que se quedan cruzados de brazos. La maestra les dice que no hay problema y que son libres de elegir, termina la clase y, justo cuando se están levantando: ¡BOOM! Los dos "aguafiestas" explotan violentamente esparciendo sangre y restos entre los demás compañeros, que observan la escena horrorizados. La profesora sonríe y el vídeo continua con dos o tres escenas similares.



Cuando uno ve el anuncio por primera vez, que irónicamente se llama "Sin presiones", lo primero que piensa es que no puede ser, que nadie es tan idiota como para hacer este tipo de propaganda en favor de su propia causa. Más bien lo contrario, alguien del lado opuesto te está advirtiendo de que detrás de esa sonrisa y ese buen rollito de los ecologistas (en este caso de la profesora) hay una mente totalitaria deseando hacer volar en pedazos a quien no esté dispuesto a pasar por su aro.

Pero no, después de ir a Google, descubrí que era real y que lo había lanzado la misma organización ecologista. Por lo que leo, la plataforma intentó excusarse diciendo que pretendían hacer algo "divertido", pero que "desgraciadamente algunos se han ofendido. Bien, la vida nos hace aprender", zanjaron. La verdad es que el anuncio recuerda bastante a esas escenas de Troy McClure en Los Simpson, en las que se parodia la falta de sutileza de algunos tipos de propaganda:



Viendo el primer vídeo, no sé si los "genios" que hay detrás del mismo son unos eco-fascistas o simplemente unos eco-tontos. Lo que sí es curioso es que este anuncio, que por lo que veo fue muy controvertido en el Reino Unido, haya pasado totalmente desapercibido en España. ¿Habría ocurrido igual si los creadores hubieran sido contrarios al catastrofismo de los calentólogos?

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