viernes, 21 de noviembre de 2014

Desmontando excusas

EXCUSA 1: C’s ha roto unilateralmente las negociaciones

UPyD llegó a la reunión de ayer con su informe de conclusiones ya escrito. Un documento que consta nada menos que de 42 hojas y que lejos de hacer hincapié en los puntos en común con el partido de Albert Rivera, se limita a lanzar una batería de ataques a Ciudadanos, lo que sugiere que desde el inicio de las negociaciones, los de Rosa Díez se han limitado a trabajar para poder explicar por qué no quieren el pacto.

EXCUSA 2: C’s puso el listón muy alto: pedían todo o nada

El punto de partida de estas negociaciones era estudiar las vías para presentarse conjuntamente a las próximas elecciones autonómicas y municipales y hacer frente al bipartidismo desde una opción no rupturista con el sistema. UPyD se descolgó ayer diciendo que esto que le proponía C’s era demasiado maximalista y que por ahí no pasaba, que en todo caso estarían dispuestos a estudiar ir unidos en Cataluña. ¿Para eso se sentaron a negociar? ¿Para conseguir representación en la Comunidad Autónoma que más les ha dado la espalda y donde su presencia política no llega ni a residual?

EXCUSA 3: C’s se ha negado a dar información sobre sus pactos con partidos regionalistas

Cuando uno va a una negociación con ganas de construir algo, lo primero que pone encima de la mesa son los puntos en común entre las dos partes, las ventajas y la conveniencia de llegar a un acuerdo. Empezar como ha hecho UPyD exigiendo todo tipo de cosas y buscándole las cosquillas a su posible futuro socio es la fórmula infalible para terminar en fracaso. Y si no, imaginemos qué habrían dicho los de Rosa Díez si lo primero que hubiera hecho Albert Rivera nada más sentarse a negociar hubiera sido pedirle explicaciones sobre sus cambalaches con Álvarez Cascos para conseguir formar grupo en el Congreso.

EXCUSA 4: UPyD no pacta con cualquiera como sí hace Ciudadanos

La líder de UPyD no solo ha pasado por el PSOE, también ha formado parte de un gobierno del PNV en Euskadi e hizo un truque con el partido regionalista de Francisco Álvarez Cascos para poder formar grupo en el Congreso.

EXCUSA 5: Al contrario que C’s, UPyD elige a todos sus líderes a través de primarias

Esto sería creíble si después no se dedicara a fulminar a esos líderes y a sustituirlos por candidatos puestos a dedo basándose en normas ad hoc aprobadas a espaldas de la militancia. Así ocurrió con Francisco Sosa Wagner, quien fue jefe de la delegación de UPyD en el Parlamento Europeo por decisión de los militantes hasta que osó criticar a la guardia pretoriana de la líder suprema. Todos sabemos cómo y dónde acabó.

EXCUSA 6: UPyD no ha tenido un solo candidato imputado en 7 años

Que se lo digan a su concejal en Alcalá de Heranes, Anselmo Avendaño, quien por cierto sigue en su puesto.

EXCUSA 7: UPyD es un proyecto nacional, C’s es un partido de ámbito autonómico


EXCUSA 8: C’s ha torpedeado las negociaciones con declaraciones públicas sobre cómo estaba yendo el proceso

C's puede haber patinado con alguna que otra declaración, pero no son ellos los que llevan dos meses preparando un informe de 42 hojas para explicar por qué no pactan con UPyD. Se constata que la única intención de Rosa Díez al acceder a estas negociaciones era intentar limpiar su imagen tras el acoso y linchamiento brutales contra su ex portavoz europeo y que nunca ha tenido la más mínima intención de compartir el poder que le otorga su chiringuito.

lunes, 15 de octubre de 2012

El filtro de González Pons

El mundo tuvo ocasión de ver ayer una hazaña histórica. El austriaco Felix Baumgartner (desde ahora mi nuevo ídolo) cautivó a más de 8 millones de usuarios de Youtube que vimos en directo cómo este profesional del deporte extremo batía el récord de salto en paracaídas desde una altura 4 veces superior a la que alcanza cualquier avión comercial. La proeza, aplaudida y celebrada por casi todos, se topó sin embargo con la censura de algunos políticos que, como Esteban González Pons, vinieron a criticar el derroche de dinero que supone una aventura de estas características. En concreto, el popular denunciaba en su cuenta de Twitter que el "espectáculo" de Baumgartner había sido "caro" e "inútil".


Como es habitual en la red social cada vez que alguien dice algo sin filtrarlo antes en su cerebro, un gran número tuiteros salió en tromba a criticar la pifia de Don Esteban, que sin embargo optó por enrocarse y siguió tirando de demagogia para defender su postura. "Pienso que la prueba se podía hacer igual sin arriesgar la vida de nadie", decía ante las innumerables críticas. "Tengo la sensación de que hemos asistido a un espectáculo publicitario en el que se ha podido producir un accidente mortal", insistía.


Por suerte para el progreso, la mayoría de la gente no piensa como el señor González Pons. Si fuera así, Colón no habría descubierto América, ningún ser humano habría pisado la cima del Monte Everest y las únicas imágenes que tendríamos de la luna serían las de un telescopio. No, el conocimiento nunca es "inútil", y ayer se descubrieron algunas cosas que hasta entonces nos eran desconocidas y que sin duda alguien sabrá aprovechar en un futuro. 

Tampoco fue un despilfarro, como insinuó Don Esteban hablando de "espectáculo caro". Este mediodía, el dinero recaudado por Red Bull superaba los 100 millones de euros, es decir, más del doble de lo que se gastó en el experimento. A diferencia de lo que practican los correligionarios de Pons en la comunidad por la que él es diputado, lo de ayer se llama inversión rentable. 


Por tanto, enhorabuena a Red Bull y a Felix Baumgartner por su hazaña, y punto rojo a los demagogos de turno que, consciente o inconscientemente, se dedican a poner piedras en el camino del progreso humano.

lunes, 30 de abril de 2012

Decepción

Cada vez se hace más difícil ver alguna diferencia entre este Gobierno y el anterior. Rajoy se presentó a las elecciones diciendo que él era una persona "previsible", que tenía "un plan" para salir de la crisis y que el cambio que necesitaba España pasaba por volver a generar confianza. Es decir, se presentó como la antítesis de Zapatero.

Pero van pasando los meses y lo único que vemos es a una persona que no da la cara, que va aprobando sin rechistar cada una de las medidas que le exige Bruselas y que en menos de un año ha roto dos veces su promesa electoral más elemental: no subir impuestos.

¿Qué confianza puede generar todo esto? ¿Qué confianza dan un ministro de Hacienda y otro de Economía que se contradicen constantemente? ¿Dónde está el plan maestro para crear empleo?

Rajoy ha decepcionado. Se ve en las encuestas y, sobre todo, en la imagen de desgaste que ya empieza a transmitir el Gobierno. La oposición, por su parte, tampoco puede tirar cohetes. El PSOE sigue siendo considerado como el principal responsable de la situación que atraviesa España y Rubalcaba es incapaz de despegar en ningún sondeo.

Es lo que pasa cuando los políticos toman a los ciudadanos por tontos, cuando les engañan y cuando incumplen sus promesas electorales. Uno no puede anunciar una subida del IVA y evitar en todo momento pronunciar la palabra "IVA". Es ridículo y transmite una imagen de inseguridad tremenda. ¿Dónde está el cambio?

jueves, 5 de enero de 2012

¿Recortar gasto público o subir los impuestos?

¿Qué prefieren los españoles en época de crisis? ¿Recortar gasto público o subir los impuestos? Atendiendo a los resultados de las últimas elecciones, parece claro que la mayoría opta por lo primero: "que el Gobierno se apriete el cinturón y los ciudadanos ya veremos cómo administramos nuestro dinero, pero que no nos esquilmen más", parece ser el mensaje.

Estos días, han aparecido en los medios tres encuestas que preguntan sobre este asunto. La de El Mundo y la de El País coinciden: los españoles apoyan los ajustes pero no quieren más subidas de impuestos. Parece bastante lógico: lo de la "redistribución de la riqueza" suena muy bonito, pero ya no se lo traga nadie, al menos en tiempos de crisis. La gente empieza a comprender que cada vez que hay que hacer un esfuerzo, es la clase media la que acaba pagando el pato. Los muy pobres no pagan impuestos y los muy ricos tienen suficientes recursos como para evadirse de sus responsabilidades fiscales.

Por eso, es normal que en los últimos días nos hayamos encontrado con estos titulares:



Pero, ¿todas las encuestas dicen lo mismo? No. El otro día, el CIS publicó un barómetro en el que se decía justamente lo contrario. La mayoría de los españoles prefería, según este organismo oficial, pagar más impuestos y mantener los servicios públicos. De hecho, los resultados de esta encuesta comparados con los de las dos anteriores casi se invertían. ¿Qué pasó? La respuesta está en la forma en que el CIS preguntó sobre esta cuestión. Atentos:

Es difícil ver un ejemplo más claro de pregunta con respuesta inducida que este que nos brinda el CIS. Al final, lo que te están preguntando es: "¿Qué prefiere, más desempleo o más servicios sociales?". Como muy bien me dijo un tuitero, es lo mismo que decir: "¿Qué camiseta te gusta más, la negra vieja y cochambrosa o la azul cielo?". Obviamente, la mayoría responderá lo segundo, incluso si le gusta más el color negro.

Otra cosa que choca bastante es ver cómo un organismo que creíamos medianamente serio como el CIS da por hecho que reduciendo el déficit y la deuda se generará más paro. ¿Quién lo dice? Hombre, si se refieren a empleo público o a empleo pagado con dinero de las arcas públicas, pues igual sí, pero es que no es ese el tipo de trabajo que hace falta en España. Precisamente, de eso andamos bastante sobrados.

Subir los impuestos, en cambio, sí suele llevar aparejada una pérdida de puestos de trabajo, ya que a más impuestos, menos consumo, lo cual significa menos beneficios para las empresas y, consecuentemente, más despidos.

Conclusión: Rajoy, ¡rectifica!

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Entrevista a José Manuel García-Margallo

Probablemente, esta es la última entrevista que dio José Manuel García-Margallo antes de ser nombrado ministro de Exteriores. Como podéis ver, aún no sabía que iba a ser ministro -y si lo sabía, se guardó muy bien el secreto-.

La entrevista se la hice dos días después de la última reunión del Consejo Europeo (la del pasado día 9 de diciembre en la que los países de la UE a excepción del Reino Unido acordaron crear un nuevo tratado intergubernamental para reforzar la disciplina fiscal de la zona euro). De ahí el enfoque puramente económico. Ahí va:


Señor García-Margallo, ¿se ha salvado el euro?

En principio, creo que sí. Hay que ver cómo acogen los mercados la cumbre, pero hay elementos positivos. El primero de ellos, que haya un acuerdo, aunque este sea intergubernamental y en una revisión de tratados. Además, se consagra la unión fiscal sobre la base de aumentar la disciplina presupuestaria, corregir los desequilibrios económicos y aumentar competitividad. El tercer aspecto es que se avanza en la gobernanta de la zona euro y se ponen los elementos para una mayor integración de la zona.

¿Y con esto se acabó la crisis?

A corto plazo hay que estabilizar a los mercados de una vez por todas. El mensaje a largo plazo puede ayudar, pero es necesario además que haya intervenciones directas del BCE y adelantar el mecanismo de rescate definitivo a 2012. Pero mientras ese mecanismo esté completamente operativo, el BCE tiene que hacer un esfuerzo para estabilizar a los mercados.

Finalmente, España no tendrá capacidad de veto en el fondo de rescate permanente.

No doy ninguna importancia al veto en el mecanismo de rescate. El mecanismo de rescate sirve para tres cosas: dar préstamos preventivos a los países en dificultades, comprar deuda soberana y reducir las primas de riesgo, y recapitalizar a los bancos.

No entiendo para qué sirve el mecanismo de veto. Lo que yo hubiese hecho es reducir la mayoría del 85% a un 60% o un 50%. No tiene ningún sentido que España piense que necesita un poder de veto. ¿Qué va a vetar? ¿Un préstamo a Eslovaquia o la compra de deuda irlandesa? No me parece un tema significativo.

¿Qué gana el Reino Unido descolgándose del Tratado intergubernamental?

Yo creo que pierde absolutamente todo. Ahora que estamos en vías de reestructurar la arquitectura institucional de los sistemas financieros tanto en regulación como en supervisión, tenemos en puertas dos cosas muy importantes: los requisitos de capital y las crisis bancarias. Que el Reino Unido se quede fuera de los centros en los que se van a decidir esas cosas no me parece una postura inteligente.

Zapatero dijo el viernes que se ha cubierto la mitad del camino para salir de la crisis.

Por desgracia, esta es una manifestación más de ese 'optimismo antropológico' del presidente. Nos queda muchísimo camino por recorrer para cumplir con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. El déficit se va a cerrar cerca del 7% y el año que viene hay que colocarlo en el 4,4%. Incumplimos 6 de los 10 indicadores que va a tener en cuenta la Comisión Europea. En materia de competitividad, estamos muy lejos de los patrones a los que aspiramos. Y hay que hacer muchas más cosas en cuanto a reformas estructurales.

También se mostró convencido de que el año que viene seguiremos hablando de los eurobonos.

Yo también. Eso está en el informe de Van Rompuy, en el Libro Verde de Barroso… Hay que hablar de eso en el año 2012. No se me ocurre otro instrumento para financiar el fondo de rescate de forma definitiva, para recuperar el carácter de activos sin riesgo de la deuda soberana y para acabar con la fragmentación del mercado de bonos europeos. Estoy absolutamente convencido de que empezaremos por los bonos de responsabilidad mancomunada y luego avanzaremos hacia los bonos solidarios en el momento en que la unión fiscal avance. Eurobonos y unión fiscal son dos caras de la misma moneda.

¿Cuáles tienen que ser las prioridades del próximo Gobierno?

Como muy bien ha anunciado Mariano Rajoy, el nuevo Gobierno tiene tres tareas muy urgentes: la consolidación fiscal, el saneamiento del sector financiero y la reforma laboral para poder empezar a generar empleo.

Tras las elecciones del 20-N, ¿ha recibido alguna llamada especial de Génova?

No.

Qué tajante.

He recibido llamadas para ver qué opinaba del tema del euro y otras cosas, pero no la llamada a la que usted se refiere.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Economía en dos minutos

Para que un país crezca es imprescindible que se genere empleo. Sin empleo sube el gasto público y baja la recaudación, y sin recaudación el país tiene que endeudarse para pagar sus gastos e incluso su propia deuda.

Cuando un inversor ve que un país puede tener dificultades para pagar su deuda, lo lógico es que imponga condiciones más altas para comprarla. Es lo que haríamos todos con alguien de quien no nos fiamos. Eso, o no prestarle.

Esto es a grandes rasgos lo que está ocurriendo en España con la prima de riesgo. Aunque nuestra deuda pública sea inferior a la de Alemania o Francia, los inversores (los famosos mercados) observan un país improductivo e incapaz de generar empleo y riqueza y se preguntan de dónde vamos a sacar el dinero para cubrir nuestras deudas.



Esta situación no variaría ni un ápice aunque el Banco Central Europeo comprara toda la deuda española. Es más, eso solo alargaría el problema y fomentaría aún más la especulación de los temidos mercados.

Lo que necesita España es generar empleo, y para ello es imprescindible traspasar a los emprendedores el poder y el dinero que se le otorga a los sindicatos, únicos culpables desde la muerte de Franco de que nuestro país tenga la legislación laboral más rígida del mundo, de que las empresas no contraten a nadie y de que El Congo nos supere en facilidades para abrir un negocio.

martes, 18 de octubre de 2011

El comunicado

Ayer, la banda terrorista ETA leyó un comunicado anunciando el "cese definitivo" de su "actividad armada", aunque sin hablar de disolución, entrega de las armas o perdón a las víctimas. Minutos después, los principales líderes políticos democráticos, incluido el presidente del Gobierno, valoraron este hecho en escuetas declaraciones ante los medios.


Al revés que en otras ocasiones, la mayoría de los dirigentes que ayer salieron a hablar dieron ejemplo de mesura y responsabilidad. ETA anunciaba que deja de matar "definitivamente", lo cual obviamente no es una mala noticia, pero nadie hizo un gesto que pudiera interpretarse como de agradecimiento a la banda o de reproche mutuo entre Gobierno y oposición.

Así debe seguir siendo. ETA lleva 43 años poniendo bombas, secuestrando a gente y pegando tiros en la nuca para conseguir sus fines. Aunque ha tardado mucho más de lo que nos habría gustado, finalmente el Estado de Derecho ha acabado por asfixiar a los pistoleros, algo que no habría sido posible sin la unión de los demócratas, que somos todos los demás.

Ni siquiera hacía falta un comunicado. ETA está prácticamente acabada desde hace meses, aunque se resista a anunciar su disolución. Y esto es gracias a la impecable labor de jueces y policías, que se han jugado su vida y su salud para llegar a este punto, y al cambio de rumbo en la estrategia antiterrorista de los dos principales partidos políticos españoles, que han pasado de la confrontación electoralista a la unión sensata.

Evidentemente se han cometido fallos. Todos los gobiernos los han cometido y los seguirán cometiendo. Pero es una insensatez acusar a unos de compartir los objetivos de ETA y a otros de no querer que acabe el terrorismo. Nadie en su sano juicio puede creer que Zapatero y Rubalcaba se despierten por la mañana pensando en la mejor forma de "colaborar" con ETA, o que Rajoy se rebane los sesos intentando evitar que la banda desaparezca. Es absurdo.

Ahora tenemos que seguir unidos. No importa lo que pensemos del comunicado. Unos serán más optimistas y otros seremos más pesimistas con respecto a las intenciones de la banda, pero la división no puede pasar de ahí. No podemos darle a ETA la satisfacción de saber que nos estamos tirando los trastos a la cabeza, ya que esa es la mejor forma de que la banda y su entorno piensen que lo que han hecho y justificado les ha servido de algo y se sientan moralmente victoriosos.

Tampoco debemos sobreactuar. Que ETA anuncie que nos perdona la vida no es ningún motivo de celebración. Debemos estar contentos, sí, pero no por el comunicado, que es un insulto a las víctimas, sino porque tenemos a los terroristas acorralados. La celebración llegará cuando a ETA no le quede más remedio que disolverse y entregar las armas. Por eso, hay que estar al tanto y actuar con cautela.

lunes, 23 de mayo de 2011

Diez claves sobre el 22M

1. Esta vez, la campaña del dóberan no ha funcionado.

2. Todo el PSOE ha sido arrastrado por la nefasta imagen de Zapatero.

3. El PP debe abandonar sus complejos de una vez por todas. Allí donde más ha dado la batalla ideológica, más aplastante ha sido su victoria.

4. El movimiento #15M se ha vuelto en contra de quienes lo han instrumentalizado torticeramente.

5. Es preocupante el ascenso de partidos xenófobos y populistas como Plataforma por Cataluña o el PP de García Albiol.

6. Es mucho más preocupante la victoria de Batasuna-ETA en San Sebastián y su consolidación como segunda fuerza política en el País Vasco (primera en número de concejales).

7. Por primera vez en la historia, cuatro mujeres serán presidentas de comunidad autónoma sin necesidad de recurrir a cuotas o listas cremallera. Paradójicamente -o no tanto- ninguna de ellas es progresista.

8. A pesar de la falta de medios y el descarado y vergonozo boicot informativo, UPyD ha entrado con fuerza en varias instituciones. #Estoesdemocracia.

9. Zapatero no puede permanecer ni un minuto más en su sillón de La Moncloa. Las urnas le han hablado alto y claro.

10. Gallardón tiene un problema con la bebida.

jueves, 5 de mayo de 2011

Universo Twitter

A estas alturas, son muy pocos los internautas ajenos al fenómeno Twitter. La red social de microbloguin ha crecido de tal manera que, a su lado, el poderoso Facebook se está quedando pequeño. Todo el mundo tiene una cuenta en Twitter: políticos, deportistas, cantantes, el panadero de la esquina... Todos quieren compartir sus pensamientos en 140 caracteres.

Lo primero que hay que saber de Twitter es que lo más importante, lo vital para que un usuario se mantenga activo, es el número de seguidores con el que cuenta. La gente mata por ellos. Da igual quién te siga: una tienda de electrodomésticos, un salón de belleza, un japonés adicto a los videojuegos... Lo importante es que te sigan. Sin followers, no eres nadie, así que cuantos más, mejor.

Hay varias formas de conseguir seguidores: contar chistes ingeniosos, participar en los Trending Topic, ser mencionado o retuiteado por un famoso... Y otras más cutres pero no por ello menos efectivas, como ponerse a seguir a miles de personas para que, por mera estadística, algunas de ellas empiecen a seguirte a ti.


Un campo muy importante a este respecto es la descripción que uno hace de sí mismo para presentarse ante el mundo. Como en la vida real, cuanto más importante sea el rango que desempeñas, más importante serás tú y más posibilidades tendrás de conseguir un buen puñado de seguidores. Por eso, en Twitter es difícil encontrar albañiles, cajeras de supermercado o amas de casa. En su lugar verás operarios, cash managers e ingenieras domésticas.

Otro aspecto a tener en cuenta es la interacción con los demás usuarios. Hay que mantenerse activo, pero sin acaparar todo el timeline de tus seguidores. Eso denota que tienes mucho tiempo libre y empieza a levantar suspicacias. Por tanto, intenta no perder el control. Tuitea, pero no avasalles. Y ponte un horario: no está nada pero que nada bien visto escribir a todas horas del día, y mucho menos de madrugada, a no ser que te asegures de que tus followers piensan que vives en Nueva York.

Twitter, en sí mismo, es un universo, y como tal en él podemos encontrar toda clase de especies y subespecies. En mi corta experiencia, lo que he podido ver ha sido más o menos esto:
  • Tuitero de a pie: descubrió el microbloguin hace relativamente poco y cree que esta red social es como un Facebook ochentero y pequeño. Escribe ocasionalmente, suele tener entre 100 y 200 followers y todavía no sabe discernir entre un tuit, un retuit y una mención. Los mensajes privados directamente no existen.
  • Tuitero compulsivo: te conectes a la hora que te conectes, siempre verás uno o varios de sus tuits en tu muro. Por lo general, no sabrás de lo que está hablando porque solo interactúa consigo mismo, es decir, te cuenta su vida a través de un millón de tuits aunque nadie le retuitee ni le mencione. En casos extremos llegan a retuitearse a sí mismos.
  • Tuitero famoso. Sí, también son humanos. Y quieren que se sepa. Al menos algunos, ya que entre esta clase de tuiteros hay dos subespecies: los que interactúan con sus seguidores y los que no. O, lo que es lo mismo, los que han entendido el universo Twitter y los que lo utilizan para que se sepa que todavía existen. Entre los primeros, tenemos a Ignacio Escolar, Pedro J. Ramírez o César Cabo, que no dudan en retuitear, contestar o atender a los mensajes de quienes les mencionan. Entre los segundos, casi todos los deportistas de élite... y Leire Pajín, que inexplicablemente tiene más de mil seguidores con cero tuits.
  • Tuitero Yo-mí-me-conmigo: son algo así como los nuevos ricos de Twitter. Sin ser del todo famosos, tienen un montón de seguidores porque alguna vez hace mucho tiempo crearon un trending topic o dijeron algo demasiado políticamente incorrecto. Se consideran a sí mismos los sumos sacerdotes de Twitter, y en cierto modo lo son. Aunque nunca contestan y solo hablan entre ellos, siempre está bien seguir a un par de Yo-mi-me-conmigo. Por aquello de enterarse de qué es lo que está pasando en la red.
Otra cosa que tienes que saber de Twitter es que no es una página de contactos. No puedes poner una foto de cuando tenías 14 años, canta mucho y queda bastante feo, además de que hoy en día roza los límites de la legalidad. Si crees que no eres fotogénico, pon algo que te haga parecer intelectual, como una imagen del Guggenheim o un daguerrotipo del Madrid de principios del siglo XIX. Si no sabes lo que es un daguerrotipo, siempre puedes usar la foto de tu hámster.

Y esto es más o menos el universo Twitter. Divertido, sencillo e imprescindible, hasta que salga algo nuevo.

martes, 12 de abril de 2011

El thriller

Defender a Baltasar Garzón desde una perspectiva jurídica tiene que ser realmente difícil cuando su coro mediático y él mismo han decidido convertir su caso en una especie de thriller de serie B en el que un honrado y valiente juez se convierte en víctima de una cacería política.

Si nos fijamos, todos los argumentos que se oyen a favor de Garzón son del tipo "es quien más ha hecho por derrotar a ETA", "le juzgan por investigar los crímenes del franquismo" o "la trama corrupta sienta en el banquillo al juez". Otros van más allá y acusan directamente al Tribunal Supremo (que es quien le va a juzgar) de ser una extensión del régimen de Franco.

Toda esta demagogia tan fácil de digerir sin duda le granjeará el apoyo de una legión de incautos, pero de ningún modo le va a ser útil si lo que quiere es librarse de la condena.


Porque lo que en la sala del tribunal se va a discutir no es si Garzón es ese superjuez que destapó los GAL (cuando le convino y mal), que luchó contra ETA de manera incansable (a no ser que hubiera en marcha un proceso de negociación con la banda) o que intentó ajusticiar a toda clase de dictaduras (siempre que estas no fueran de izquierdas, claro). De lo que allí se va a hablar es de si, para lograr todas esas hazañas, el juez incumplió la ley a sabiendas, es decir, si prevaricó.

De momento tenemos dos hechos objetivos: Garzón ordenó intervenir las conversaciones privadas entre unos clientes y sus abogados e intentó sentar en el banquillo a unos muertos (los jerarcas franquistas) acusándoles de unos delitos que aún no estaban tipificados como tales en el momento en que se cometieron.

Yo, que no soy jurista, no tengo ni idea de si a eso se le puede llamar prevaricación o no. Eso se lo dejo a los jueces. De momento, Garzón es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Lo que no creo es que inventarse conspiraciones y cargar contra el sistema judicial español le vaya a ayudar mucho a la hora de afrontar los tres procesos que tiene pendientes con la justicia. Tal vez si quiere triunfar en Hollywood, pero no en una sala del Tribunal Supremo.