Mostrando entradas con la etiqueta Tecnología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tecnología. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2009

Rectificar es de sabios

Sábado 25 de abril. Teatro Auditorio de Roquetas de Mar, Almería. David Bisbal celebra un concierto benéfico con el fin de recaudar fondos y poder ayudar así al pago de un costoso tratamiento médico para Juanma, un niño de 5 años que padece una extraña enfermedad neurodegenerativa. Ni el aclamado cantante, ni el auditorio que cedió sus instalaciones, ni siquiera el personal encargado de organizar el evento le piden un solo euro a la familia del niño. Pero hete aquí que llega la SGAE reclamando su parte: un 10% de lo recaudado en concepto de derechos de autor. La familia de Juanma se ve obligada a pagar una señal por adelantado y, tras hacer las cuentas finalizado el concierto, entrega 5.600 euros a la entidad de gestión.

Martes 5 de mayo. El diario El Mundo denuncia el caso en portada.


Pocas horas después, la SGAE da marcha atrás y hace público un comunicado en el que se compromete a devolver la misma cantidad en forma de donativo. Bien por la SGAE, aunque haya tenido que mediar un escándalo para que se produzca esta rectificación.

Sin embargo, no es la primera vez que la entidad dirigida por Teddy Bautista cae así de bajo para llenar los bolsillos de los autoerigidos representantes de los artistas. Ni será la última. Con el beneplácito de los distintos gobiernos del PP y PSOE, y con una justicia atada de pies y manos ante unas leyes inconstitucionales y absurdas, esta sociedad privada se ha convertido en una auténtica policía secreta dedicada a sembrar el miedo entre todo aquél que ose discrepar de sus métodos: se infiltran en bodas, colegios y centros de gente dependiente para grabar y posteriormente denunciar el uso de canciones con derechos de autor; presionan a nuestros gobernantes para que suban las tasas del canon digital; llevan ante la justicia a páginas de descargas e incluso se querellan contra inofensivos bloggers por el mero hecho de proferir críticas contra la entidad. En definitiva, una organización dedicada a crear un estado de terror psicológico colectivo para que nadie se atreva a llevarles la contraria. Eso, en democracia, sólo tiene un nombre.

lunes, 19 de enero de 2009

TomTom One España y Portugal V4

Hace unos meses, saliendo de marcha, metí mi antiguo navegador GPS en el bolsillo de mi cazadora y, después de algún que otro mini de J&B con cola, nunca más volví a saber de él. Desde entonces, he echado de menos este artilugio en más de una ocasión.

La versión que yo tenía era la Tom Tom One V3. ¿Ventajas? Por el mismo precio o menos, el año pasado venía con los mapas de toda Europa. ¿Inconvenientes? Era más grande y la ventosa que supuestamente lo aguantaba al cristal se despegaba cada dos por tres, con el consiguiente susto y riesgo de accidente.

El caso es que, como ya he dicho, echaba de menos un aparato que contrarrestara mi penoso sentido de la orientación. Así que me lo he pedido por Reyes estas Navidades. Tras dos semanas de uso, voy a dar mi opinión.

La principal ventaja del nuevo modelo, a parte de su tamaño algo más reducido y su diseño más moderno, es ésta que veis en la imagen. La solución apodada EasyPort, algo tan simple como un soporte con rosca que, al girarse, crea el vacío entre el cristal y la ventosa, lo que impide que ésta última se despegue. Después de 4 versiones, ya iba siendo hora de que alguien pensara en este pequeño detalle. Además de esto, el cacharro viene con mapas actualizados de 2008 y alguna pijadita inservible pero graciosa, como los nuevos cursores que sustituyen a la clásica flecha azul de posición por un dibujo de un coche.

No obstante, hay algo que empieza a mosquearme bastante de la marca de navegadores TomTom. Lo normal cuando hablamos de aparatos electrónicos es que, a medida que pasa el tiempo, o bajan los precios o mejora la calidad. En el caso de estos navegadores, ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario. Por ejemplo, hace dos años, el mismo modelo que el que tengo ahora venía con un sistema de manos libres y bluetooth que, inexplicablemente, dejaron de incluir en las siguientes versiones. Esto, sumado al hecho de que cualquier actualización de mapas es de pago y a que no han rebajado un euro su precio de salida al mercado, acaba dejando en el consumidor una extraña sensación de estafa.