jueves, 26 de enero de 2012

¿Cuándo hay que respetar la Justicia?


  • Cuando se permite que Batasuna vuelva a las instituciones en forma de Bildu.
  • Cuando se da el visto bueno a un Estatuto aprobado por un Gobierno "progresista".
  • Cuando se da por buena la versión oficial del 11-M.
  • Cuando se absuelve a Otegui porque el fiscal retira los cargos.
  • Cuando se abre una causa contra alguien del PP.
  • Cuando se desestima una querella contra Manuel Chaves.
  • Cuando el que dio por buena la versión oficial del 11-M hace maniobras para que no se pueda procesar a los autores del chivatazo a ETA.
  • Cuando se condena a Gómez de Liaño por investigar a Polanco.

NO
  • Cuando se desestima una causa contra Francisco Camps.
  • Cuando la vicepresidenta del Gobierno anuncia en una rueda de prensa en Costa Rica que la Fiscalía va a recurrir lo anterior.
  • Cuando finalmente se absuelve a Camps.
  • Cuando se abre un juicio contra Baltasar Garzón.
  • Cuando se abre otro juicio contra Baltasar Garzón.
  • Cuando se abre un tercer proceso contra Baltasar Garzón.
  • Cuando se admite una querella contra José Blanco.
  • Cuando se prohíbe una manifestación de indignados en jornada de reflexión.
  • Cuando se condena a un ministro de un Gobierno socialista por terrorismo de Estado.
  • Cuando se condena a un presidente del PSE por malos tratos.
  • Cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dice que Gómez de Liaño no tuvo un juicio justo.

jueves, 5 de enero de 2012

¿Recortar gasto público o subir los impuestos?

¿Qué prefieren los españoles en época de crisis? ¿Recortar gasto público o subir los impuestos? Atendiendo a los resultados de las últimas elecciones, parece claro que la mayoría opta por lo primero: "que el Gobierno se apriete el cinturón y los ciudadanos ya veremos cómo administramos nuestro dinero, pero que no nos esquilmen más", parece ser el mensaje.

Estos días, han aparecido en los medios tres encuestas que preguntan sobre este asunto. La de El Mundo y la de El País coinciden: los españoles apoyan los ajustes pero no quieren más subidas de impuestos. Parece bastante lógico: lo de la "redistribución de la riqueza" suena muy bonito, pero ya no se lo traga nadie, al menos en tiempos de crisis. La gente empieza a comprender que cada vez que hay que hacer un esfuerzo, es la clase media la que acaba pagando el pato. Los muy pobres no pagan impuestos y los muy ricos tienen suficientes recursos como para evadirse de sus responsabilidades fiscales.

Por eso, es normal que en los últimos días nos hayamos encontrado con estos titulares:



Pero, ¿todas las encuestas dicen lo mismo? No. El otro día, el CIS publicó un barómetro en el que se decía justamente lo contrario. La mayoría de los españoles prefería, según este organismo oficial, pagar más impuestos y mantener los servicios públicos. De hecho, los resultados de esta encuesta comparados con los de las dos anteriores casi se invertían. ¿Qué pasó? La respuesta está en la forma en que el CIS preguntó sobre esta cuestión. Atentos:

Es difícil ver un ejemplo más claro de pregunta con respuesta inducida que este que nos brinda el CIS. Al final, lo que te están preguntando es: "¿Qué prefiere, más desempleo o más servicios sociales?". Como muy bien me dijo un tuitero, es lo mismo que decir: "¿Qué camiseta te gusta más, la negra vieja y cochambrosa o la azul cielo?". Obviamente, la mayoría responderá lo segundo, incluso si le gusta más el color negro.

Otra cosa que choca bastante es ver cómo un organismo que creíamos medianamente serio como el CIS da por hecho que reduciendo el déficit y la deuda se generará más paro. ¿Quién lo dice? Hombre, si se refieren a empleo público o a empleo pagado con dinero de las arcas públicas, pues igual sí, pero es que no es ese el tipo de trabajo que hace falta en España. Precisamente, de eso andamos bastante sobrados.

Subir los impuestos, en cambio, sí suele llevar aparejada una pérdida de puestos de trabajo, ya que a más impuestos, menos consumo, lo cual significa menos beneficios para las empresas y, consecuentemente, más despidos.

Conclusión: Rajoy, ¡rectifica!

martes, 3 de enero de 2012

¿Eco-fascistas o eco-tontos?

La primera vez que lo vi pensé que era una broma macabra. Parecía una campaña de la derecha para denigrar a los movimientos ecologistas, haciéndolos pasar por fascistas que te hacen explotar (literalmente) si no obedeces sus consignas sobre cómo prevenir el calentamiento global.

Sin embargo, es todo lo contrario. Se trata de un anuncio de la plataforma 10:10 Global para intentar concienciar al mundo de los peligros del cambio climático.

En el spot en cuestión podemos ver a la típica maestra de escuela aleccionando a sus alumnos para que cuiden el medio ambiente. Les habla del proyecto 10:10 y les dice que estaría encantada si ellos y sus familias pusieran su pequeño granito de arena para reducir las emisiones de CO2. Salen algunos ejemplos: ir en bici al colegio, coger un tren en vez de un avión para irse de vacaciones... Luego les pregunta si estarían dispuestos a colaborar. Casi todos los niños levantan diligentemente la mano.

En este punto del anuncio vemos que la propaganda es demasiado explícita y que va a fracasar, que esa profesora tan amable y esos niños tan irrealmente concienciados no se los cree nadie. Sin embargo, de repente aparecen dos que se quedan cruzados de brazos. La maestra les dice que no hay problema y que son libres de elegir, termina la clase y, justo cuando se están levantando: ¡BOOM! Los dos "aguafiestas" explotan violentamente esparciendo sangre y restos entre los demás compañeros, que observan la escena horrorizados. La profesora sonríe y el vídeo continua con dos o tres escenas similares.



Cuando uno ve el anuncio por primera vez, que irónicamente se llama "Sin presiones", lo primero que piensa es que no puede ser, que nadie es tan idiota como para hacer este tipo de propaganda en favor de su propia causa. Más bien lo contrario, alguien del lado opuesto te está advirtiendo de que detrás de esa sonrisa y ese buen rollito de los ecologistas (en este caso de la profesora) hay una mente totalitaria deseando hacer volar en pedazos a quien no esté dispuesto a pasar por su aro.

Pero no, después de ir a Google, descubrí que era real y que lo había lanzado la misma organización ecologista. Por lo que leo, la plataforma intentó excusarse diciendo que pretendían hacer algo "divertido", pero que "desgraciadamente algunos se han ofendido. Bien, la vida nos hace aprender", zanjaron. La verdad es que el anuncio recuerda bastante a esas escenas de Troy McClure en Los Simpson, en las que se parodia la falta de sutileza de algunos tipos de propaganda:



Viendo el primer vídeo, no sé si los "genios" que hay detrás del mismo son unos eco-fascistas o simplemente unos eco-tontos. Lo que sí es curioso es que este anuncio, que por lo que veo fue muy controvertido en el Reino Unido, haya pasado totalmente desapercibido en España. ¿Habría ocurrido igual si los creadores hubieran sido contrarios al catastrofismo de los calentólogos?